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Introduccion Criterios de legitimidad de la organizacion politica moderna Orden tradicional y orden liberal en Hegel ¿Que es exactamente la Eticidad, Maestro? ¿Que son, y cuales son las distintas clases sociales y profesion
¿Que es exactamente la Eticidad, Maestro?
La Eticidad, es la moralidad elevada al nivel social, es la ética a la vez individual y social, la corresponsabilidad solidaria de todos los hombres, el empujón en la marcha hacia el bien, la ética inevitablemente política: hombre político, hombre moral y viceversa. En el dominio de la moralidad esta se caracterizaba por la separación abstracta entre la subjetividad que debe realizar el bien y el bien que debe ser realizado. Por esta separación, la voluntad no es buena desde el principio, pero lo puede ser solamente gracias a su actividad; y por otro lado, el bien no es real sin la voluntad subjetiva a la cual toca el realizarlo. Esta separación es anulada y resuelta en la Eticidad, en la cual el bien se ha realizado concretamente, y se ha hecho existente. Esta es la esfera de la necesidad, cuyos momentos son las fuerzas éticas que rigen la vida de los individuos y constituyen sus deberes. Es, en fin, la raíz colectiva de lo ético, la dimensión pública de lo privado. De ahí que esté siempre por encima de la simple moralidad individual. Nada puede quedar fuera de la Eticidad, puesto que la Eticidad se expresa en el ordenamiento jurídico y en las relaciones institucionales-constitucionales. Todo lo ético es real, la realidad se quintaesencia en la Eticidad. Todo lo racional es real, y por tanto lo real es ético. La Eticidad radica no solamente en la interioridad del afecto, sino en la exterioridad de la ciudad; hay pueblos que viven a mayor altura ética que otros y eso se nota y contagia, y hay también pueblos que atizan porque no etizan.
-¿Cuando y donde se materializa ese nuevo concepto de Eticidad, Maestro?
- La Eticidad la encontramos materializada en tres momentos diferentes. En un primer momento se plasma en el seno de la familia; es el estado natural de aparición de individuos y donde constituye sus primeras relaciones. La familia es el espíritu ético natural o inmediato. La familia constituye lo que podríamos llamar un sentimiento de totalidad. Es, por así decirlo, una persona cuya voluntad se expresa en la propiedad, la propiedad común de la familia. Las relaciones son directas y los lazos de unión están basados en el amor. Pero en el estado natural la familia era demasiado domestica, había de ampliarse, de salir a la calle y recordar, como Eticidad que es, su vocación helénica y callejera. La familia, alargada en la sociedad civil, por una parte pierde su cohesión, pero por otra se abre a la humanidad. Sus diversos miembros salen de la unidad familiar para pasar a la condición de individuos, cada uno de los cuales tiene sus propios planes en la vida. Los particulares surgen de la universalidad de la vida familiar y se afirman como particulares.
Es, en ese momento dado de callejear, cuando los miembros de la Familia extienden sus relaciones con otras personas y entran en contacto con otros individuos que también han salido de sus familias. Los distintos individuos tienen intereses personales contrapuestos, pues cada cual intenta satisfacer sus propias necesidades y deseos. De ahí surge la Sociedad Civil que es donde los distintos individuos, ya personalmente y no en cuanto familias, han de vérselas con otros en el intercambio.
Es la Sociedad Civil una pluralidad de individuos, cada uno de los cuales busca su propio beneficio y trata de satisfacer sus propias necesidades. Solamente en la Sociedad Civil, esto es, desde el punto de vista de las necesidades, la persona jurídica, o el sujeto moral, se convierte propiamente en hombre, es decir, la concreción de la representación. En otras palabras, hombre es el individuo ético sumergido en el sistema de las necesidades, que constituye el aspecto fundamental de la Sociedad Civil.
En el seno de la Sociedad Civil, evidentemente, juega un papel importante el Derecho y la Economía, sobre todo porque en su seno se producen relaciones laborales, las cuales van generando las distintas clases sociales y profesionales. Todo esto requiere una amplísima organización en donde destacan los tribunales y la policía. Es en este momento donde aparece la Opinión Pública como expresión de la organización de las necesidades de los individuos.
Por último, la Eticidad se materializa en el Estado, que es donde convergen todas las líneas señaladas anteriormente y constituye la máxima realización de la Idea. El individuo se hace consciente a sí mismo y alcanza su libertad a través del Estado, como organización que hace posible la satisfacción de sus necesidades. El Estado es un Universal Absoluto que existe a través de los individuos, que sólo a través de ese marco pueden alcanzar su libertad. La Filosofía a de asumir la responsabilidad de mostrar la racionalidad del Estado.
Contemplad una catedral gótica e imaginad que su cimiento esta compuesto de familias, que su cúpula más elevada, la atalaya del señorío, es el Estado, y sus cúpulas intermedias son la sociedad civil. ¿Quien negaría que nos encontramos frente a una obra única, compacta y portentosa? ¿Quien no seria capaz de identificar aquellas partes, que por su estructura propia, son diferenciables las unas de las otras? ¿Quien no diría que esa catedral se construye sobre si misma y que sus partes solo son para si en la mediada que son un todo? Los antiguos nos regalaron sus catedrales, nosotros les ofrecemos nuestros Estados, y al igual que ellas son únicos, fuertes, compactos e inmortales.
La polis no se construye fuera del Estado, ni cabe pensar en enfrentamientos entre sociedad civil y Estado, y por ello, no cabe acrecentar la vigilancia de la primera sobre la segunda como propusiera el señor Locke, ni esa razón asilvestrada y populista que nos trajo el señor Rousseau y cuyo contenido ya quedó suficientemente al descubierto en la Revolución francesa, donde la razón popular rodó decapitada y no por ausencia de racionalidad en la base, sino, por insuficiencia de coordinación, por restricción en la visión panorámica, solo alcanzable desde la altura del Estado. La revolución francesa fracasó por no haber sido capaz de integrar al ciudadano privado, al burgués, en la vida pública, por no haber logrado pasar de la moralidad privada a la Eticidad pública mediante un proceso educativo dirigido por el Estado. Sociedad Civil y Estado han de ser una misma cosa, siempre organizada jerárquicamente.
-¿Pero, que relación mantiene la Sociedad Civil con la familia Maestro?
- Evidentemente la familia precede a la sociedad civil; si en la familia al fin y al cabo prevalecía el amor sobre la ley, en la sociedad civil el acento se desplaza desde el amor hacia las relaciones legales, pero asumiendo e incorporando el amor familiar. Pero, como a mayor extensión de los grupos sociales le corresponde menor densidad de amor, lo que en este grupo decaiga respecto del amor habrá de suplirse con un incremento en las relaciones jurídicas vigiladas por el Estado. Cuando un pueblo conserva el calor del afecto interfamiliar, se halla en un estado de mayor altura ética. En la familia todos se protegían y los más diestros y poderosos cuidaban de los menores, pero en la Sociedad Civil se fomenta la inseguridad social, porque se hace depender al individuo de sus condiciones individuales de habilidad, salud, capital, etc., pero a la vez se premian sus destrezas, potencias y profesionalidades, de forma que, gracias a la prestación individual a la colectividad, ésta devuelve contraprestaciones y respaldo: ropa, asistencia médica, comida, vivienda, etc... Por ello, en la Sociedad Civil, al trabajar para sí y su familia, colabora el hombre con lo Universal, es a la vez burgués y hombre público.
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